CREADO EN CHINA
Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS)
Imaginemos esta situación: llegamos con prisa a un centro comercial abarrotado y, tras varias vueltas, por fin encontramos una plaza libre. Sin embargo, aparcar en ella parece todo un desafío. Pero ¿y si bastara con pulsar un botón en una aplicación? El vehículo realizaría la maniobra de forma autónoma y con total precisión, mientras observamos la escena.
Esto ya no es ciencia ficción. Para millones de conductores en China, avances como estos han pasado de ser ideas del futuro a formar parte de su día a día. A medida que las funcionalidades de los Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS) se extienden por las carreteras del país, están transformando gradualmente la experiencia de conducción y ofreciendo una muestra de cómo podría ser la movilidad del futuro.
Detrás de estas comodidades cotidianas se encuentra un ecosistema tecnológico en rápida evolución. La apuesta de China por la movilidad inteligente comenzó hace años, sentando las bases de los avances actuales. Más recientemente, la aparición de potentes modelos nacionales de inteligencia artificial, como DeepSeek, ha acelerado este desarrollo y favorecido la incorporación de prestaciones cada vez más sofisticadas, desde sistemas de suspensión inteligentes hasta funciones de conducción asistida y una mayor integración con la infraestructura de las ciudades.
¿Qué son los ADAS? El puente hacia la conducción autónoma
Los Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción (ADAS) no son una novedad. El término comenzó a utilizarse hace aproximadamente dos décadas para referirse a un conjunto de tecnologías diseñadas para ayudar al conductor y reforzar la seguridad de los vehículos. Desde entonces, estos sistemas han evolucionado con rapidez y hoy desempeñan un papel cada vez más importante en el camino hacia la conducción autónoma. Entre sus aplicaciones se encuentran el control de crucero adaptativo, el asistente de mantenimiento de carril, los sistemas de prevención de colisiones y el aparcamiento autónomo.
Los sistemas ADAS suelen clasificarse según distintos niveles de automatización, que van desde el Nivel 0 (sin automatización) hasta el Nivel 5 (autonomía total, sin necesidad de intervención humana). Aunque existen distintos niveles de automatización, los ADAS suelen identificarse con las tecnologías de Nivel 2 o superior, que permiten al vehículo asumir parte de las tareas de conducción.
En China, por ejemplo, las funcionalidades de Nivel 2 y superiores se están convirtiendo en equipamiento habitual en muchos vehículos de nueva generación. Entre ellas destacan los sistemas de navegación asistida con piloto automático (NOA), tanto en autopistas como en entornos urbanos, los cambios automáticos de carril y el aparcamiento autónomo.
Niveles de automatización de los sistemas ADAS
Fuente: binarysemantics.com, abril de 2024.
Adopción de los ADAS en China frente al resto del mundo
Aunque la adopción de los ADAS en todo el mundo ha estado impulsada por Tesla en EE. UU. y por diversos fabricantes chinos, el avance de China en este ámbito resulta especialmente llamativo. En este país, se espera que el mercado de ADAS registre una tasa de crecimiento anual compuesta cercana al 50% durante los próximos cinco años, hasta superar los 400.000 millones de renminbi (55.000 millones de dólares estadounidenses). Además, para 2030, se prevé que más del 80% de los vehículos vendidos en China incorporen algún tipo de ADAS.1
Un ejemplo reciente es BYD, el mayor fabricante chino de vehículos eléctricos, que presentó en febrero de 2025 su plataforma ADAS God's Eye. Impulsada por la inteligencia artificial de DeepSeek y basada en una combinación de sensores que incluye LiDAR, cámaras y radar, la compañía ha comenzado a incorporar esta tecnología en toda su gama de vehículos sin coste adicional, incluidos los modelos más asequibles, con precios a partir de 69.800 renminbi (9.500 dólares estadounidenses). En comparación, la funcionalidad Full Self-Driving (FSD) de Tesla tiene un coste de 64.000 renminbi (8.800 dólares estadounidenses) en China.2 La estrategia de BYD refleja la capacidad de China para hacer más accesibles las tecnologías avanzadas de conducción y está redefiniendo las expectativas del mercado.
Más allá de los vehículos particulares, los robotaxis se han convertido en uno de los segmentos de mayor crecimiento dentro del ecosistema ADAS. Los servicios completamente autónomos ya operan en ciudades como Pekín, Shanghái, Shenzhen y Wuhan, y pueden solicitarse a través de aplicaciones de transporte.
La rápida expansión de los ADAS en China también se ve impulsada por un entorno regulatorio favorable y por las importantes inversiones realizadas en infraestructuras urbanas inteligentes. Muchas ciudades han dotado a sus carreteras, sistemas de tráfico y aparcamientos de redes de datos en tiempo real que permiten a los vehículos detectar incidencias y congestión en el tráfico, localizar plazas de aparcamiento y optimizar las rutas. El resultado es una experiencia de conducción no solo más eficiente, sino también más intuitiva.
Gráfico 1: Evolución y previsión de la tasa de penetración de ADAS en China
Fuente: Morgan Stanley, a 1 de diciembre de 2024
Gráfico 2: Evolución y previsión del mercado de soluciones ADAS en China (miles de millones de renminbi)
Fuente: Morgan Stanley, a 1 de diciembre de 2024
La infraestructura de los ADAS y el avance de las empresas chinas
Sensores: los “ojos y oídos” de los ADAS
Los sensores constituyen la base de los ADAS y actúan como los sistemas de percepción del vehículo. Las cámaras son el tipo de sensor más utilizado y permiten funciones como la detección en tiempo real de obstáculos, marcas viales y señales de tráfico. Sin embargo, la combinación de tecnologías utilizada varía considerablemente de un fabricante a otro.
Tesla, por ejemplo, apuesta por un enfoque basado exclusivamente en visión artificial que combina cámaras y algoritmos avanzados de procesamiento de imágenes. En China, por el contrario, un número creciente de fabricantes combina cámaras con tecnología LiDAR (Light Detection and Ranging), con el objetivo de reforzar la fiabilidad de la detección, especialmente en condiciones más complejas, como situaciones meteorológicas adversas o entornos con visibilidad reducida. Huawei, por ejemplo, incorpora en sus vehículos una combinación de cámaras, LiDAR y radares para obtener una visión más completa y fiable del entorno.
Algoritmos: el “cerebro” de los ADAS
La información recogida por los sensores es procesada por sofisticados algoritmos capaces de interpretar el entorno de conducción y transformarlo en decisiones y acciones. Estos algoritmos desempeñan un papel fundamental en el funcionamiento de los sistemas ADAS.
Los modelos de IA contribuyen al entrenamiento y mejora de estos sistemas mediante el análisis de grandes volúmenes de datos procedentes de situaciones reales de conducción. Gracias a ello, pueden perfeccionar capacidades como el reconocimiento de señales, la navegación en zonas con tráfico intenso o la respuesta a condiciones cambiantes de la carretera.
Chips: la capacidad de procesamiento que impulsa los ADAS
A medida que los vehículos incorporan funciones cada vez más avanzadas, también aumenta la necesidad de capacidad de procesamiento. Los chips avanzados para conducción inteligente son indispensables para analizar en tiempo real los grandes volúmenes de información generados por los sensores y permitir una toma de decisiones rápida y precisa.
Esto está impulsando la innovación en el diseño de semiconductores, necesarios para dar soporte a la complejidad cada vez mayor de las funcionalidades ADAS. A lo largo de toda la cadena de valor, los fabricantes chinos recurren cada vez más a proveedores especializados del país o, en algunos casos, optan por desarrollar internamente todos los componentes clave de estas tecnologías.
Gracias al acceso a grandes volúmenes de datos procedentes de las condiciones reales de conducción en China, caracterizadas por patrones de tráfico y hábitos de conducción propios, las empresas nacionales cuentan con una ventaja competitiva frente a muchos competidores internacionales. Actualmente, las compañías chinas ocupan posiciones de liderazgo global en distintos segmentos relacionados con los ADAS y, especialmente, en el mercado del LiDAR. De hecho, los tres principales fabricantes mundiales de esta tecnología son chinos y concentran conjuntamente alrededor del 76% de la cuota del mercado mundial de automoción.3
En nuestra opinión, este liderazgo refleja el papel cada vez más relevante de China en el desarrollo e integración de tecnologías avanzadas de detección dentro de los sistemas ADAS.
Conclusión
La rápida adopción de los ADAS en China está convirtiendo en una realidad cotidiana funcionalidades que hasta hace poco parecían futuristas, como el aparcamiento autónomo y la navegación inteligente en las ciudades. Lo que distingue a China no es solo la adopción de estas tecnologías, sino también la velocidad con la que sus fabricantes están perfeccionando estas soluciones y haciéndolas más fiables y accesibles.
Apoyándose en su capacidad de fabricación, un entorno regulatorio favorable y su liderazgo tecnológico, China está contribuyendo a definir una nueva referencia en el ámbito de la movilidad inteligente. Este impulso se extiende a lo largo de toda la cadena de valor de la automoción y genera oportunidades de inversión en ámbitos tan diversos como los semiconductores, los sensores, el software y las tecnologías de conducción inteligente.
1 Morgan Stanley, a diciembre de 2024.
2 Carnewschina.com, a marzo de 2025.
3 Yole Group, a marzo de 2025.